El Tribunal Federal de Justicia Administrativa: Evolución, Funciones y Organización Interna

El reto no es sólo resolver más asuntos. El verdadero reto es resolverlos todos, con la mayor calidad y oportunidad, garantizando el total acceso a la justicia, conforme a derecho y con rigor ético de excelencia: Dr. Juan Manuel Jiménez Illescas.

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Lic. Carlos González Galván, Forum News.

3/27/20265 min read

FORUM NEWS.- En días recientes el Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA) realizó un evento intitulado “Evolución, Funciones y Organización Interna” de ese importante tribunal.

Para ello, invitó al prestigiado Dr. Juan Manuel Jiménez Illescas, Magistrado en Retiro de la Sala Superior y ex presidente de ese tribunal, así como al Mtro. Juan Ángel Chávez, también Magistrado en Retiro.

Como testigo de honor para escuchar las conferencias, estuvo el Magistrado Presidente del TFJA, Dr. José Ramón Amieva, entre otras personalidades.

LA TRASCENDENCIA DEL TRIBUNAL FEDERAL DE JUSTICIA
ADMINISTRATIVA EN LA TUTELA DEL CIUDADANO Y DEL INTERÉS GENERAL

“A las puertas de cumplir noventa años, el Tribunal reafirma su vocación de evolución constante. Hoy inicia un nuevo capítulo en su historia, en el que la modernización institucional y la sensibilidad social habrán de consolidar una justicia administrativa más eficaz, más cercana y, sobre todo, con rostro humano”, señaló el Dr. Jiménez Illescas durante su disertación.

En el Auditorio “Antonio Carrillo Flores” del TFJA, ente magistrados, funcionarios y público invitado, indicó lo siguiente:

“El TFJA no es únicamente un órgano jurisdiccional; es, en realidad, la primera línea de defensa del ciudadano frente al poder público y para la tutela del interés general, de la supremacía de la ley y el Estado de Derecho: Es un garante de la legalidad, con autonomía y plena jurisdicción, que no sólo anula actos, sino que restituye derechos humanos con una visión de justicia pronta y completa. Es un contrapeso efectivo e imparcial, que dirime controversias entre la administración pública federal y los particulares con autonomía.

“Es un pilar de la Buena Administración y del Estado de Derecho, que promueve la transparencia y la rendición de cuentas, que materializa la legalidad en un valor cotidiano. El Tribunal hace efectiva la participación ciudadana, en el ejercicio de sus derechos, como administrados y gobernados, en el marco de la ley y el interés general. Es una institución que insiste en modernizarse y aprovechar las nuevas tecnologías para hacer efectiva y ampliar el acceso a la justicia. (con la modalidad de la justicia digital).

“Es un tribunal que abre sus puertas para garantizar las modalidades más amplias y accesibles para la realización de la legalidad y el Estado de Derecho, como los Medios Alternativos para la Solución de Controversias (MASC). Todo con el propósito de afianzar y garantizar la realización del derecho y la justicia administrativa, accesible y ágil, para proteger al particular sin obstáculos burocráticos y garantizar la realización del interés general en el estricto marco de la ley, y con respeto a los derechos fundamentales de las personas en su relación con la administración.

“Es garante de la ética pública, fundamental para la construcción de una cultura de integridad para el combate a la corrupción y la sanción de las faltas administrativas graves. Más aún, en tanto su participación fundamental en el Sistema Nacional Anticorrupción. Es decir, el Tribunal es el guardián de la legalidad, la rendición de cuentas, la buena administración y la confianza ciudadana en las instituciones. Con todo ello, quiero decir que, es una pieza angular de la legitimidad gubernamental y del Estado de Derecho”.

Dijo que el otrora Tribunal Fiscal de la Federación, nació en 1936 al amparo de la Ley de Justicia Fiscal del 27 de agosto, en vigor a partir del 1 de enero de 1937. Ello, bajo una convicción fundamental específica, consistente en 8 someter la actividad fiscal del Estado al control del derecho. Desde sus primeros años, éste Tribunal ofreció algo invaluable: un espacio técnico, especializado e imparcial donde los actos de la autoridad fiscal podían ser revisados conforme a la ley por una autoridad jurisdiccional autónoma, separada del poder judicial, para discernir las controversias entre los particulares y la Hacienda Pública Federal.

“Su evolución -explicó- quedó expresada en el cambio institucional y una nueva Ley Orgánica en el año 2000, al cambiar su denominación al de Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa, y posteriormente, en el 2005, se sistematizó el marco normativo del Juicio Contencioso Administrativo, mediante la Ley Federal de Procedimiento Contencioso Administrativo, inercia que devendría en la configuración del actual Tribunal Federal de Justicia Administrativa, con las reformas de 2016 y 2017. En cuyo camino, hay que señalar además, sin duda, los cambios institucionales a partir de la reforma constitucional del 2015 en materia del combate a la corrupción y las leyes generales consecuentes, incluida la vigente Ley Orgánica del Tribunal Federal de Justicia Administrativa del 18 de julio de 2016”.

“Hoy, en un entorno de mayor injerencia de los medios, acompañada de la mayor visibilidad pública y la exigencia de mayor transparencia, así como al creciente escrutinio y reclamo social, sucede que el Tribunal, en el marco de su función de justicia administrativa, constituye un importante espacio de atención ante el quehacer de la administración pública y de responsabilidades administrativas, soportando su actuar en la racionalidad jurídica y la sujeción a la ley, con decisiones fundadas y motivadas, bajo la autonomía, independencia y plena jurisdicción”, afirmó.

RETOS
“El reto no es sólo resolver más asuntos. El verdadero reto es resolverlos todos, con la mayor calidad y oportunidad, garantizando el total acceso a la justicia, conforme a derecho y con rigor ético de excelencia”, señaló.

El creciente e importante número de asuntos y de su 17 cuantía en el Tribunal, supone un reto mayúsculo. La ponderación de los distintos mecanismos y alternativas que permitan o coadyuven para su atención no significa un lujo, ni una cuestión de comodidad, ni pueden ser ignorados.

Afirmó que la administración de la justicia administrativa supone importantes retos y responsabilidad que se deben aprovechar, con prudencia y soporte; me refiero a los avances de las tecnologías de la información y comunicación, así como a los medios alternos para la solución de controversias.

“Los requerimientos estratégicos del Tribunal se orientan a consolidar su capacidad institucional y asegurar que su actuación sea pertinente, eficaz y legítima, atendiendo a los cambios políticos, sociales, económicos y tecnológicos del país”, dijo.

INTELIGENCIA ARTIFICIAL

La implementación de la Inteligencia Artificial (IA) en la justicia administrativa ofrece una oportunidad histórica, entre otras, para aumentar la eficiencia y para la atención de la carga de trabajo del Tribunal, tanto en aspectos operativos, frente a la lentitud de procesos o barreras burocráticas, como también en el orden de la función cualitativa de análisis y hasta para apoyar en la función deliberativa y de decisión, puntualizó el Dr. Juan Manuel Jiménez Illescas.